Cobertura Periodistica de la lucha

 

 

El conflicto que vecinos de los barrios platenses El Olvido (133 y 526) y Los Robles (609 y 16) mantienen con la Municipalidad de La Plata por eventuales desalojos alcanzó ayer una tregua de un mes, tras el compromiso de las autoridades municipales de armar una mesa de trabajo conjunta y la supuesta suspensión de los juicios por desalojo.

Pasadas las 10, un grupo de vecinos afectado protagonizó un corte de calle frente al Palacio municipal (12 y 53), que contó con la presencia del popular padre Luis Farinelo, quien brindó su apoyo a la causa. 

El conflicto se había profundizado en los últimos días, tras conocerse el supuesto e inminente desalojo que 300 familias, pertenecientes a ambos barrios, iban a sufrir, tras un juicio que habían iniciado las empresas privadas propietarias de las tierras.

Ayer, representantes de los vecinos fueron recibidos por el diputado provincial y hermano del intendente, Gabriel Bruera, y por el mandatario interino, Javier Pacharotti.

Según contó a Diagonales Sebastián Cuccia, representante de los damnificados, dos fueron los petitorios que presentaron a los funcionarios, y que, afirmó, contó con el beneplácito de los mismos.

Uno de los puntos más salientes  es el pedido de suspensión inmediata de los juicios de desalojo que llevan adelante la Municipalidad y los titulares de las tierras, además de la intervención oficial para regularizar la situación dominial de la gente.

En tanto, los habitantes del barrio Los Robles y El Olvido solicitaron que se incluya en el plan de urbanización que el Municipio está llevando adelante, a los predios y manzanas que habitan, en algunos casos, desde hace más de 15 años. Como contrapartida, los ocupantes se comprometen a abonar la valuación fiscal de los terrenos, en cuotas sociales mensuales.

Según los vecinos, la Municipalidad se comprometió a resolver la situación en 30 días, plazo en el que los ciudadanos harán un control y seguimiento de las gestiones del gobierno local para arribar a una solución definitiva al problema.

Apoyo. El popular religioso, conocido por todos como el “Padre Farinello” participó de la protesta. “Conozco a la gente del barrio desde hace muchos años”, dijo, y reclamó al Estado medidas de “planificación de las tierras”.

“Nos escuchan cuando hacemos ruido”, continuó y, para más pruebas, aportó un ejemplo: “El barrio había conseguido, a través del presupuesto participativo, la construcción de una unidad sanitaria. Pasó mucho tiempo y no pasó nada. Ayer (por el lunes) se enteraron que íbamos a venir a la Municipalidad y a cortar las calles y empezaron a llegar las maquinarias”, se quejó.

“Para el pobre, la tierra es fundamental. El pobre siempre queda marginado. Por eso acompaño este reclamo”, concluyó.